Gobierno de Trump propone reducir estándares de programa educativo que ayuda a niños pobres

Publicado: 3 ago 2026, 10:12 GMT-5|Actualizado: hace 8 horas

WASHINGTON (AP) — El gobierno del presidente Donald Trump está planeando una reforma drástica de Head Start que desmantelaría sus estándares de calidad, trastocando los rasgos distintivos del programa de educación temprana para niños empobrecidos, revelaron dos personas familiarizadas con el tema.

Head Start, creado en la década de 1960 para ayudar a combatir la pobreza, ha sido considerado durante mucho tiempo por expertos como un programa de aprendizaje temprano de referencia. Sus regulaciones, que superan las 100 páginas, detallan requisitos sobre todo, desde la proporción de niños por maestro y los exámenes de salud infantiles hasta la participación de las familias.

Alumnos participan en un programa de Head Start administrado por Easterseals, una organización...
Alumnos participan en un programa de Head Start administrado por Easterseals, una organización que recibe un tercio de su financiamiento del gobierno federal, en Miami, el 29 de enero del 2025. (AP foto/Rebecca Blackwell)(Rebecca Blackwell | AP Photo/Rebecca Blackwell)

El gobierno republicano reemplazaría esas regulaciones por alrededor de una docena de páginas, dejando la mayoría de los detalles a gobiernos locales y estatales, señalaron las fuentes, quienes hablaron bajo condición de anonimato para comentar información que aún no era pública y porque temían represalias.

Las nuevas normas exigirían más documentación a los padres que no tienen vivienda o están desempleados, contaron a The Associated Press las fuentes. Una versión temprana de la propuesta también habría impedido que padres que se encuentran en Estados Unidos de manera ilegal inscribieran a sus hijos, incluso si los niños son ciudadanos estadounidenses. No está claro si esas disposiciones se incluirán en el borrador final.

Head Start combate la pobreza, señalan expertos

Head Start atiende a más de medio millón de bebés, niños pequeños y preescolares de bajos ingresos en todo el país, ofreciendo preescolar gratuito y evaluaciones para identificar retrasos en el desarrollo. También brinda apoyos a las familias.

Los cambios a Head Start supondrían una victoria para los conservadores que han buscado su eliminación total. El gobierno de Trump también avanzaría en sus esfuerzos por eliminar regulaciones que considera gravosas o innecesarias.

Si los cambios entran en vigor, podrían volver irreconocible a Head Start, afirmó Khari Garvin, quien dirigió la Oficina de Head Start bajo el presidente Joe Biden, demócrata.

“Tendríamos el cascarón de Head Start”, declaró Garvin. ”Podría haber un programa que se llame Head Start, pero en esencia no lo será”.

A la propuesta le falta mucho para entrar en vigor

Las normas propuestas fueron reportadas originalmente por The Bulwark. La Casa Blanca, la Oficina de Administración y Presupuesto y el Departamento de Salud y Servicios Humanos, que supervisa Head Start, no respondieron a preguntas.

Tommy Sheridan, subdirector de la Asociación Nacional de Head Start, indicó que la organización aún no ha visto las normas propuestas. Pero señaló que la posibilidad de una reforma masiva ha dejado a la organización en vilo.

“Estamos muy ansiosos”, indicó Sheridan. ”Cuando salga... estaremos listos para oponernos donde tengamos que oponernos”.

Aun así, subrayó que los centros de Head Start podrían no verse afectados durante meses, si es que las normas llegan a promulgarse. Una vez que la propuesta se haga pública, la ley federal exige que el gobierno conceda al menos un mes para que el público opine al respecto. Luego, una vez finalizadas, puede pasar más tiempo antes de que las normas entren en vigor. También existe la posibilidad de una demanda para frenar su implementación.

Las normas actuales abarcan exámenes dentales y proporciones de personal por alumno

Head Start se creó como parte de la “Guerra contra la Pobreza” del presidente Lyndon B. Johnson y aborda la miríada de desafíos que enfrentan los hogares de bajos ingresos. Atiende tanto a niños como a adultos, orientando a los padres para alcanzar sus metas, conectándolos con servicios e incluso empleándolos.

Los operadores de Head Start, entre los que se incluyen distritos escolares y organizaciones sin fines de lucro, deben proporcionar exámenes médicos, dentales y de la vista a los niños, y monitorearlos para detectar retrasos en el desarrollo. También existe un marco curricular y prohibiciones contra el abuso físico y emocional de los niños.

Muchas de las características que distinguen a Head Start de los preescolares convencionales están detalladas en 122 páginas de estándares. La propuesta del gobierno de Trump desecharía la mayoría de ellos y los reemplazaría por una versión mucho más breve que elimina o flexibiliza muchos requisitos, dijeron las fuentes. Pero la propuesta también contempla algunas regulaciones nuevas, como exigir que toda la instrucción sea en inglés.

Se eliminarían los requisitos sobre proporciones de personal por alumno y los estándares de seguridad. En su lugar, se indicaría a los operadores que sigan las leyes locales y estatales, que a menudo son mucho más permisivas. Y la nueva propuesta tampoco dice nada sobre suspensiones y expulsiones, señalaron las fuentes, lo que facilitaría que los programas expulsen a niños con discapacidades que son difíciles de educar.

Head Start está en peligro

Head Start, que ha contado con un sólido apoyo bipartidista durante décadas, ha enfrentado varias amenazas desde que Trump asumió el cargo el año pasado. Project 2025, un plan conservador de políticas elaborado por el funcionario que ahora es el jefe de presupuesto de Trump, pidió que el gobierno federal eliminara el programa por completo. El año pasado, en un borrador de presupuesto, el gobierno propuso exactamente eso, al afirmar: “El gobierno federal no debería dedicarse a imponer planes de estudio, ubicaciones y estándares de desempeño para ninguna forma de educación”. Tras la indignación pública, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., cuyo departamento supervisa Head Start, dijo al Congreso que el financiamiento del programa está a salvo.

El financiamiento del programa se vio interrumpido poco después de que Trump asumiera el cargo, lo que llevó a que algunos programas tuvieran que cerrar temporalmente. Se volvió a detener tras un cierre del gobierno en octubre que obligó a algunos centros a cerrar brevemente.

Funcionarios de Trump también eliminaron a principios de este año una norma de la era Biden que exigía aumentos salariales y mayores beneficios para los empleados de Head Start. Cuando la norma entró en vigor en 2024, los maestros de Head Start —la mayoría de los cuales tiene títulos universitarios— ganaban en promedio menos de 40.000 dólares al año.