Isaías se convierte en el primer huracán de la temporada del Atlántico

Publicado: 7 oct 2026, 23:10 GMT-5|Actualizado: hace 17 horas

MIAMI (AP) — Isaías se fortaleció la noche del miércoles hasta convertirse en el primer huracán de la temporada del Atlántico a medida que se desplazaba hacia la costa de Estados Unidos en el Golfo de México, informó el Centro Nacional de Huracanes.

Los meteorólogos advirtieron que la trayectoria del meteoro lo llevaría a tocar tierra entre la costa de Mississippi y la franja noroeste de Florida hacia la noche del viernes o la madrugada del sábado. Se tiene previsto que traiga consigo intensas lluvias y la posibilidad de inundaciones repentinas.

La tormenta tropical Isaías se fortalece y se convierte en huracán .
La tormenta tropical Isaías se fortalece y se convierte en huracán .(NOAA)

El vórtice de la tormenta se ubicaba la noche del miércoles a unos 745 kilómetros (460 millas) al sur-suroeste del río Mississippi, con vientos máximos sostenidos de alrededor de 120 km/h (75 mph), según un aviso del centro de huracanes, con sede en Miami.

Isaías se formó hacia el final de la temporada

Isaías se formó más de cuatro meses después del inicio de la temporada de huracanes del Atlántico, igualando un récord de hace 121 años.

Según el Servicio Meteorológico Nacional, el récord data de 1905, cuando el primer huracán del Atlántico de ese año se formó el 8 de octubre.

La temporada de huracanes del Atlántico ha estado inusualmente tranquila este año debido a un fuerte fenómeno climático de El Niño, que interrumpe la formación de tormentas sobre ese océano.

Después de que Isaías se convirtió el miércoles en tormenta tropical sobre las cálidas aguas frente al este de México, las comunidades ubicadas a lo largo de su posible trayectoria se movilizaron rápidamente para iniciar sus preparativos. Algunos pozos petroleros en el Golfo de México suspendieron la producción, mientras que los gobernadores de Florida y Alabama declararon estado de emergencia para decenas de condados.

Se prevé que Isaías golpee a lo largo de una amplia franja de costa que no es ajena a los huracanes.

Una de las peores tormentas del siglo XX, el huracán Camille, mató a más de 250 personas después de tocar tierra cerca de Waveland, Mississippi, en 1969. El huracán Katrina en 2005 arrasó vecindarios en Mississippi, inundó Nueva Orleans y mató a casi 1.400 personas. Y el huracán Michael arrasó viviendas y edificios cerca de Panama City, Florida, en 2018.

La producción petrolera y el turismo ya están afectados

Antes de la tormenta, los productores de petróleo y gas cerraron una parte significativa de la producción en alta mar en el Golfo de México, que representa casi el 15% del crudo bombeado anualmente en Estados Unidos.

Hasta el miércoles, los productores habían detenido temporalmente alrededor del 25% del petróleo producido en la región, retirando del mercado unos 511.000 barriles al día, según la Administración de Minerales Marinos. Dijo que ocho de las 371 plataformas petroleras tripuladas en el Golfo de México habían sido evacuadas.

Con los precios del petróleo ya altos, los recortes de producción son lo suficientemente pronunciados como para afectar los mercados petroleros, aunque otros huracanes en el Golfo de México han causado interrupciones mayores, dijo Jim Burkhard, jefe global de investigación del mercado de crudo para S&P Global Energy. Más preocupante, dijo, es si Isaías golpea como una tormenta poderosa cerca de las refinerías.

“Yo caracterizaría el riesgo para el mercado petrolero como moderado, pero en aumento”, dijo Burkhard en un correo electrónico.

En Gulf Shores, Alabama, la amenaza de la tormenta hizo que los organizadores cancelaran el Festival Nacional del Camarón que estaba programado desde el jueves hasta el fin de semana. El evento atrajo a un estimado de 325.000 personas el año pasado. Gulf Shores y Orange Beach emitieron un comunicado en el que alentaban a las personas en zonas bajas a evacuar voluntariamente.

Maranie Adams, quien vive en Gulf Shores, reunió agua y otros suministros mientras su familia trasladaba pertenencias a un terreno más alto.

Adams dijo que ella, su esposo y dos hijos adultos planean capear la tormenta en casa, la cual se ubica aproximadamente a 800 metros (media milla) de la costa, refugiándose en el interior junto a sus gallinas.

“Tenemos que conseguir jaulas para traerlas a la casa para que no se las lleve el viento”, dijo Adams. “Va a ser ruidoso”.

La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, emitió un estado de emergencia para 40 condados, señalando en la red social X que: “Aunque espero impactos mínimos, debemos tomar en serio los preparativos”.

En Florida, el gobernador Ron DeSantis declaró estado de emergencia para 25 condados en las regiones del Panhandle y Big Bend. La declaración activa el plan de manejo de emergencias del estado para huracanes, permitiendo desplegar personal de respuesta a desastres y equipos. El estado también planea desplegar una fuerza de tarea de búsqueda y rescate urbano con sede en Miami.

En Pensacola, en la franja noroeste de Florida, las compañías eléctricas estaban posicionando cuadrillas para reparar rápidamente cualquier corte de energía. Funcionarios de la ciudad proporcionaron arena para que los residentes llenen sacos para proteger sus hogares contra inundaciones. Y el alcalde de Pensacola, D.C. Reeves, instó a la gente a checar a los vecinos ancianos y a otros que pudieran necesitar ayuda.

“Obviamente no hay necesidad de entrar en pánico en este momento”, comentó Reeves en una conferencia de prensa. “Esto realmente se trata de preparación”.